
¿Cómo acompaño?

Mi acompañamiento se sostiene en dos pilares que se complementan:
Alimentación y trabajo psico-corporal.
Depurar hígado, intestino, riñones, etc. permite reducir inflamación, liberar emociones estancadas y restablecer el equilibrio hormonal e inmune.
Diseñamos una alimentación antiinflamatoria, libre de tóxicos, rica en micronutrientes y respetuosa con tus necesidades personales y emocionales.
El objetivo es crear un terreno interno limpio y estable para que el cuerpo pueda recuperar equilibrio.

Si sientes que ahora mismo necesitas enfocarte principalmente en este pilar, he creado un programa específico: NUTRICIÓN ALQUIMIA
2. Trabajo corporal y liberación emocional
"Tu cuerpo guarda la historia. También guarda la fuerza."
En el cuerpo se alojan experiencias no digeridas: duelos, abusos, silencios, mandatos familiares, autoexigencia, culpa, miedo, vergüenza...
A veces esta carga emocional no expresada se traduce en tensión pélvica crónica, inflamación sostenida y un sistema inmune desregulado.
Por eso liberar emociones guardadas a través del cuerpo calma al sistema nervioso, baja la inflamación y devuelve al cuerpo su capacidad natural de autorregularse y sanar.
Soltar a través del movimiento, el tacto o la respiración nos libera de cargas, memorias y emociones que perpetúan el dolor y el cansancio.


Si sientes que ahora mismo necesitas enfocarte principalmente en este pilar, he creado un programa específico: CUERPO ALQUIMIA
Después de años acompañando a mujeres, he visto algo importante:
Trabajar alimentación, regulación hormonal, sistema nervioso y liberación emocional en profundidad al mismo tiempo puede generar exigencia, saturación o sensación de no llegar a todo.
Muchas mujeres ya viven en autoexigencia constante.
No quiero que el proceso terapéutico se convierta en otra carga más.
Por eso, aunque mi mirada es integral, elijo poner el foco en un pilar principal según tu momento vital.
El otro siempre está presente, pero de forma más ligera y complementaria.
Esto permite:
✔ Mayor claridad
✔ Más enfoque
✔ Menos presión
✔ Procesos más sostenibles
En muchos casos recomiendo empezar por uno y, cuando el cuerpo ya está más regulado, continuar con el otro.
Trabajar ambos en profundidad al mismo tiempo puede dispersar energía.
Hacerlo de forma progresiva favorece una integración real.

